Un conocido portal sobre música electrónica (de baile) publicó recientemente sus listas de los mejores temas del año. Aunque tan parciales como cualquier otras e igualmente falibles, no deja de resultar entretenido la diferencia que dentro de una estética muy determinada como digamos el “minimal” (si es que significa algo realmente en estos momentos) entre la gente que se mueve a tiempo completo y los “notas” como el que esto escribe que siguen el hype y los dictados del blog house.
El conocimiento siempre ha sido algo muy bien valorado dentro del mundo de la música popular desde hace décadas (por ejemplo, en “El Sonido de la Ciudad” citaban un ensayo sobre la gente que protestaba contra la vacuidad de la música mainstream y la verdad y la energía que tenía la música que ellos apreciaban, que era el jazz durante los años 30) y aunque siempre ha sido algo arduo que gira en torno a muchas horas de escucha, conciertos, leer, hablar y reflexionar sobre el asunto, conocer una escena determinada (digamos el black metal), especializarse en ese sonido y poder hablar de él con propiedad es algo que con trabajo se consigue en no muchos años. Aunque la cantidad de discos es bastante inabarcable, el hecho de que por razones artísticas, comerciales o de infraestructura, la mayor parte de la música popular esté orientada hacia el formato álbum genera ciertos filtros muy útiles para poder reducir rápidamente el tiempo dedicado a artistas no tan interesantes. La duración de un disco, la repetición de ideas, el conocimiento de los horizontes estéticos, la no muy grande evolución que realmente experimentan los artistas o grupos puede hacer que en un par de escuchas sirvan para descartar o no muchos muchos discos. En el mundo del baile (o por hablar, en los del R&B, el hip hop, la música jamaicana o el country) esos filtros no funcionan o llevan a las aberraciones que año tras año vemos en las listas. En el caso de la electrónica un artista puede sacar 10, 20 lanzamientos y puede que sólo sirvan 2 temas, pero que esos dos temas sean realmente increíbles. Y puede ser que alguien de quien no esperabas nada cambie de estilo y se convierta realmente en imprescindible. Que la crítica que escriba alguien patine completamente y un tema tachado de pésimo sea con los meses y las escuchas el tema del año. Así que el terreno a explorar es mucho más amplio que el que uno puede encontrar en otros géneros, más caro (hasta lo prohibitivo), más dedicado y específico, prácticamente un trabajo a 24 horas (ir a clubs para escuchar los nuevos temas, ir a la tienda, escuchar los temas). Así que el mundo de la electrónica siempre ha supuesto un reto mayor a la hora de dar el salto desde el oyente pasivo al aficionado o el conocedor.
El cambio de paradigma en nuestro modo de consumir la música (digamos que desde lo singular hacia lo plural, del tracklist a la playlist, de las 12 canciones de un disco a los discos duros de 80 Gb, de las tiendas de la ciudad a las virtuales, los portales de descargas legales de mp3s, flac y wavs a los P2P ), aparte de llevar nuestros horizontes de escucha en ocasiones hasta el ridículo por su amplitud, no ha hecho disminuir en modo alguno nuestra necesidad de saber. De hecho nos ha hecho aún más dependientes de ella porque en cierto modo ya no nos “conformamos” con la cantidad de discos que escuchábamos/comprábamos hace unos años (unos 25 en mi caso) y los medios más o menos convencionales no pueden abarcar un mercado cada vez con más y más producción. El fenómeno del blog house es un término algo clasista y despectivo que se sacaron de la chistera en el mundo de la electrónica, no para definir a una serie de artistas con un sonido o unos intereses sonoros similares, sino para designar el canon de excelencia, la fama o el hype que surge a partir del feedback generado entre blogs. No tanto por el hecho de lo que seleccionan, sino precisamente, por aquellos temas que se mueven en similares terrenos (y que lo hacen mejor) que son ignorados por no pertenecer a sellos de referencia o tener conexiones con gente reconocida. Que el criterio en lugar de ser cada vez más divergente sea cada vez más homogéneo y consensuado no deja de ser una muestra al respecto. Y claro, esto no tiene nada que ver con listas llenas de un 80% de artistas indies que reciben críticas por no incluir más. Estas cosas sólo pasan en el mundo de la “fría” electrónica, donde todos los temas suenan iguales.
Normalmente no solemos hablar de música electrónica como tal por aquí, por el hecho de que carecemos del suficiente lenguaje técnico para explicar como funciona un tema o del lenguaje preciso para tratar de contextualizar una serie de emociones y dinámicas de una forma que no terminemos en todos los clichés habituales de la crítica. Cuando hablamos de rock u otros estilos, normalmente solemos hablar de unos significados e implicaciones asociados a ellos (la libertad del rock, la espiritualidad del reggae, etc.) y solemos hablar de ellos. La música electrónica normalmente carece de esos “significantes” tan socorridos. En fin, tratemos de hacer el mínimo ridículo hablando algunos de los temas que aparecían en aquella lista, los que había descartado y los que desconocía:
El número 1 de la lista era “Mumbling Yeah” que es un tema maravilloso pero que no tiene a primera vista ninguno de los atributos para decir que es un “gran tema”. En fin, muchas polémicas y suspicacias alrededor de ese tema, aunque no hay nada que se le parezca.
El segundo es para Radioslave con su “Bell Clap Dance”, que es lo suficientemente “evidente” con sus sonidos perfilados, su riff certero y la variedad de recursos usados para hacer que no nos cansemos del groove que mueve el tema, para no tener que explicar demasiado cuales son sus virtudes.
En el puesto 20 se encuentra este corte de Luciano y seguramente sea uno de los temas más maravillosos que he escuchado durante todo el año pasado. La sensación de fluidez e hipnotismo que producen todos esos sonidos que aparentemente no van en ninguna dirección, las sucesiones de efectos y procesos que se suceden sin aparente motivo, la ternura con las que están moduladas las texturas, la sensación de “¿qué ha sido eso?”. ¿Por qué no lo elegí entonces? Porque la cara B no funcionaba tan bien, y seguramente eso no sería impedimento de no estar publicado por el sello Cadenza, donde el conjunto parece importar más que las partes que lo integran. De hecho pensé en hacer una entrada específica titulada “discos que no se donde clasificar” incluyendo además el 12” de remezclas de Digitaline, más movimientos entre la música de baile, la psicodelia y una alternativa al dub como música desarrollada mediante procesados del material sonoro.
El tercer corte más votado fue un tema de Ricardo Villalobos “Primer Encuentro Latinoamericano”, que les resultará familiar si escucharon el mix que hizo el caballero de las grandes ojeras para Fabric. Allí duraba ocho minutos, en “Sei Es Drum” dura cerca de 12, la primera versión que se filtró dura 40 minutos. Los intrincados polirritmos que se forman a partir de todos los elementos que suenan en la mezcla, esa sensación de ondulación (que por ahí leí consigue usando algún dispositivo antiguo de hardware) en los sonidos o mediante los efectos de flanger y de panning en el estereo, la emoción de las voces de Los Jaivas (dicen) con sus aires pop de los 70 (aunque ellos eran un grupo tirando al progresivo), el carácter casi infinito y deshilvanado de la progresión de la mezcla. Pensé en votarlo, pero ya saben que aborté el proyecto de lista porque estaba ya muy saturado.
El sexto corte de la lista correspondía a “Lunatic Fringe” de Stefan Goldmann. Es un tema que camina por los terrenos abiertos por Villalobos en “Fizheuer Zieheuer” a partir de muy generosos samples de fuentes sonoras acústicas apenas procesados, con su calidez acústica y emocional, reflejándose siempre de manera distinta debido al mutante arreglo electrónico. Si en el anterior era ese canto del grupo convertido en un himno de estadio deportivo, en esta ocasión es un coro de voces búlgaras. A veces va en contra, a veces camina al mismo paso, a veces los resultados son un chiste malo, otros intrigantes. Lo valoro pero no me interesa.
El puesto décimo corresponde a Pigon, que realmente no conocía hasta verlo allí. El tema pertenece al sello Dial que este año nos ha dado los discos largos de Pantha Du Prince y Efdemin, y el sonido general no difiere tanto de aquellos, con su calidez, la emotividad de sus ciclos repetitivos y sus subidas de tensión (aunque no hay un climax) mediante la acumulación de “instrumentos” que recuerdan tanto al rock que uno no se sorprende nada de la buena acogida que ha tenido entre los críticos “rockeros” el disco de The Field (que no tiene nada que ver con los anteriores pero que usa los mismos parámetros, añadiendo también la continuidad “esperada” en los discos con calidad) convirtiendo el tiempo en algo subjetivo, sus diez minutos consumiéndose en un parpadeo o en una respiración.
Por la lista también se encuentra este tema de Jichael Mackson, con sus texturas techno dub, sus ecos acuosos y sus samples de “Wicked Love”. A mi me encanta el tema, pero como que lo descubrí la semana anterior a cuando publiqué la lista, así que no tenía suficiente perspectiva.
Este tema de Martin Buttrich no lo había escuchado. O quizás sí, pero dijimos aquello de “No es tan bueno como…” (uno de los grandes temas de los últimos años)
Este tema de Tigre Stripes debe ser fantástico en la pista.
Este tema de Len Faki (Mekong Delta) estaba en mi lista hasta casi última hora. La razón para incluirlo es la misma que la anterior, solo que esta vez en positivo.
Y estos dos no estaban en la lista
Petre Inspirescu, es un joven productor rumano, que había escuchado en uno de los últimos lanzamientos del año del sello Cadenza, pero que no había escuchado en este tema, donde los golpes en la caja en offbeat, provocan esa dislocación que se convierte en el gancho de todo el tema, sobre todo cuando otros sonidos también empiezan a “desencajarse”. Muy, muy bueno.
Y este tema de Noze que acabo de descubrir hace poco y que es un amor.
jueves, 3 de enero de 2008
miércoles, 2 de enero de 2008
Ayer en Canal 2 Andalucía estrenaban, con algún anuncio incluso porque parece que aportaron a la financiación del mismo, “Volando Voy (Dame Veneno)” , un documental que cuenta la historia alrededor de Veneno, Pata Negra y otros artistas que se cruzaron en ese momento con el universo donde se encontraban los hermanos Amador y Kiko Veneno. Que el guionista sea Luis Clemente (supongo que el periodista musical del mismo nombre) es garantía de que se tiene algo que contar y que seguramente se hará. En ese sentido, el de querer contarlo, el documental es sencillamente apabullante usando material de archivo en video (actuaciones televisivas, grabaciones en conciertos, películas caseras, etc.), audio (las grabaciones caseras de los ensayos previos al disco) o fotográficas (fotos de las sesiones de grabación del disco de Veneno), o con abundante material sacado de entrevistas recientes con mucha de la gente que participó en aquello para ilustrar sus tesis. Así que como siempre en estos casos, lo que hay está muy bien, pero al menos a uno, le quedó el regusto de siendo muy ameno, muy interesante, puntualmente emocionante y muy amplio en su registro de temas, de una sensación de “humildad”, de que lo que estaban contando era importante pero estaba a la sombra de otros mitos de ese tiempo, o que realmente no había tanta mecha como para querer inventarse una leyenda alrededor de aquello. A Wilco la compañía no les quiere publicar un disco con el que creen que no van a sacar beneficios y se convierten en uno de los grupos más importantes de la historia del universo (por los comentarios que lee uno por ahí). Aquí, si uno quisiera, podría sacar la imagen de gente que se morían de ganas por vivir la vida y que se equivocaron de momento. Visión que incluso los participantes aportan. Hay un comentario de Juan “El Camas” particularmente incisivo que todavía me ronda por la cabeza y que giraba alrededor de que la música que habían hecho no era tan grande ni importante, que los respetaba porque en su música encontraba destellos de libertad, pero que no encontraba esa libertad. Sería curioso hacer lo mismo con tantos y tantos discos y músicos míticos.
Algo que el documental trata de transmitir por todos los medios fue lo anárquico, deprimente y delirante que fueron aquellos años (y aquellas circunstancias) para la gente que las vivió. Hay imágenes de una actuación, con los dos hermanos Amador, cada uno sentado en su silla, enfrentados y tocando las guitarras, donde uno empieza a tocar, le sale una cosa, el otro le responde, el otro le dice con la mirada que siga, el otro se saca otra cosa, y uno se encuentra un amor visceral, animal o si lo prefieren “tan gitano” por querer tocar, que le sirven a uno para hacerse una idea de cómo se conducían y que les movía a juntarse con hippies o con cualquiera que tuviera algo que contar. Otra secuencia impagable fue la que usaban para contar como fueron los meses previos a la grabación del disco, con los tres reunidos en un piso únicamente improvisando música y fumando porros. Hay una grabación donde Raimundo está preparando uno y alguien toca algo en la guitarra, y él deja de mirar la china y se pone a cantar una línea igualmente blues, y le dice a alguien que continué mientras las guitarras siguen sonando y el sigue cantando y el tabaco continua moviéndose. Que quizás no sea algo tan “raro” ni “excepcional” y que puede ser algo que hemos visto en ocasiones con nuestros propios ojos, pero que en aquel momento era algo casi estrafalario (dos gitanos que vienen del mundo del flamenco con un payo que viajó a los EE.UU: para impregnarse del ambiente hippie) o el hecho nada despreciable de que la música era fantástica. Enlazan con una entrevista a Ricardo Pachón donde comenta como un día, los hermanos dejaron las guitarras y se pusieron a tocar con cucharas ritmos sobre cualquier cosa que hubiera en el piso. Y entonces ponen la grabación. O cuando hablan de la participación en “La Leyenda del Tiempo” de Camarón y ponen una actuación en el programa “300 Millones” con Camarón como quien anda por su casa tocando esa música que ahora parece querer ponerse en un museo y tras una vitrina. O como cuentan que “Volando Voy” salió mientras estaban de fiesta un día en la feria, tocando con una lata. O cuando ves las sesiones de donde salió Pata Negra y ves a Raimundo tocando la guitarra con la pezuña de una pata de jamón, o escuchas la grabación de “El Extraterrestre” y así hasta el infinito. Si lo publican en DVD, que incluyan como extras las actuaciones de archivo como extras (aparte de un jugoso libreto que extienda aquello expuesto en el documental). Agradecido por su existencia. Un par de links:
Uno
Otro
Algo que el documental trata de transmitir por todos los medios fue lo anárquico, deprimente y delirante que fueron aquellos años (y aquellas circunstancias) para la gente que las vivió. Hay imágenes de una actuación, con los dos hermanos Amador, cada uno sentado en su silla, enfrentados y tocando las guitarras, donde uno empieza a tocar, le sale una cosa, el otro le responde, el otro le dice con la mirada que siga, el otro se saca otra cosa, y uno se encuentra un amor visceral, animal o si lo prefieren “tan gitano” por querer tocar, que le sirven a uno para hacerse una idea de cómo se conducían y que les movía a juntarse con hippies o con cualquiera que tuviera algo que contar. Otra secuencia impagable fue la que usaban para contar como fueron los meses previos a la grabación del disco, con los tres reunidos en un piso únicamente improvisando música y fumando porros. Hay una grabación donde Raimundo está preparando uno y alguien toca algo en la guitarra, y él deja de mirar la china y se pone a cantar una línea igualmente blues, y le dice a alguien que continué mientras las guitarras siguen sonando y el sigue cantando y el tabaco continua moviéndose. Que quizás no sea algo tan “raro” ni “excepcional” y que puede ser algo que hemos visto en ocasiones con nuestros propios ojos, pero que en aquel momento era algo casi estrafalario (dos gitanos que vienen del mundo del flamenco con un payo que viajó a los EE.UU: para impregnarse del ambiente hippie) o el hecho nada despreciable de que la música era fantástica. Enlazan con una entrevista a Ricardo Pachón donde comenta como un día, los hermanos dejaron las guitarras y se pusieron a tocar con cucharas ritmos sobre cualquier cosa que hubiera en el piso. Y entonces ponen la grabación. O cuando hablan de la participación en “La Leyenda del Tiempo” de Camarón y ponen una actuación en el programa “300 Millones” con Camarón como quien anda por su casa tocando esa música que ahora parece querer ponerse en un museo y tras una vitrina. O como cuentan que “Volando Voy” salió mientras estaban de fiesta un día en la feria, tocando con una lata. O cuando ves las sesiones de donde salió Pata Negra y ves a Raimundo tocando la guitarra con la pezuña de una pata de jamón, o escuchas la grabación de “El Extraterrestre” y así hasta el infinito. Si lo publican en DVD, que incluyan como extras las actuaciones de archivo como extras (aparte de un jugoso libreto que extienda aquello expuesto en el documental). Agradecido por su existencia. Un par de links:
Uno
Otro
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martes, 1 de enero de 2008
En un entrada reciente en la que verbalizaba su conversión al bassline house, el sr. Conte decía (en los comentarios), algo así como que había decenas de temas tan buenos como los que el acababa de señalar surgiendo de esta escena. Sin querer llevarle la contraria (porque creo lo mismo), esa matización me llevó a pensar en otras ocasiones en que había percibido esa etapa “rutilante” en una escena musical más o menos emergente y sobre todo me llevó a preguntarme si en esta ocasión lograría percibir cuando esa etapa de sinergia cesa y la tensión (creativa, de la comunidad) se reconduce hacia un mero nicho más de un mercado plagado de ellos.
El grime se me escapó bastante y quizás el dubstep no sea tampoco el mejor ejemplo (el género se ha movido gracias al trabajo de un núcleo duro de artistas hasta lograr crear su propio público) y por eso, aparte del goce que pueda reportarme la música, me interesa el bassline (y también la escena del funky house) por poder observar, casi en tiempo real, la etapa de “scenius”. Según Brian Eno, inventor de la palabreja, “Scenius stands for the intelligence and the intuition of a whole cultural scene. It is the communal form of the concept of the genius”, algo que podemos intuir de forma muy intuitiva en estos momentos de efervescencia, donde todo el mundo con posibles puede crear un tema rutilante como respuesta a lo que escucha en los clubes, en la radio, en los mixes, donde cada uno que participa en ella cree estar aportando algo para llevarla a un estadio superior. El momento cuando las reglas no están fijadas en piedra y donde cada giro, cada pequeño cambio en un efecto o en la elección en el pad de un sinte, parece crear un mundo nuevo de posibilidades por descubrir y explorar. Uno de los primeros mixes que escuché fue uno mezclado por T2, donde pinchaba dos veces “Heartbroken”, uno en la versión que ahora tomamos por definitiva y otra que sólo mantenía el vocal y en la que el resto del arreglo electrónico era distinto. Y era igual de maravillosa que la “oficial”. Quizás sea el hecho de que sentirse parte de este estado de excitación es una experiencia maravillosa y que, una vez cesa, resulta difícil de recuperar. No resulta tan difícil encontrar comunidades, sitios y gente que tratan de acumular la mayor cantidad de documentación alrededor de un periodo dentro de un estilo musical, tratar de devolver la perspectiva completa frente a las luces demasiado incisivas que destacan detalles, personajes determinados, rellenar los huecos, conocer el nombre de aquellos temas que una vez escuchaste y que aún no has podido olvidar porque hacerlo sería como dejarlos morir, borrar cualquier prueba de su existencia. Seguramente también tiene un tanto importante de nostalgia, algo de fetichismo y algunas otras cosas que no sean tan interesantes.
En una visión demasiado abstracta del asunto, el momento de inflexión es cuando el genio colectivo cede paso a la “profundidad” y “personalidad” del genio individual. En la práctica suele ser cuando las revistas musicales especializadas hacen un reportaje y te ofrecen una guía de compras, quienes son los personajes “importantes”, etc. etc. que es cuando se formula un canon de excelencia dentro de la escena. Supongo que en la teoría ese momento es muy apropiado, porque lo que antes era conversación, alguien escuchaba un tema y le ponía tan del revés que necesitaba crear el mismo una remezcla o un tema propio, se convierte en un proceso de admiración e influencia, de reflejo en unas formas que se revisten de unos valores artísticos, el manual de estilo, las reglas del juego como pudo ser para la IDM los volúmenes del “Ambient Selected Works” de Aphex Twin, una cumbre con la que medir otros desafíos. Digo que resulta muy apropiado porque en esta versión de la “inocencia perdida” en el jardín del Edén, la llegada de gente sin conexión a la escena pero se creen los portadores de su verdad, siempre supone un cambio a peor, pero no creo que sea cierto que en ese momento es cuando surge la “autoría” donde antes se era uno más de la manada. Mi primer contacto real con el dubstep, es decir cuando decidí seguir lo que pasara en esa escena, fue descargando un par de sesiones que había colgado en su página web un programa de una radio centroeuropea. Uno de ellos era un homenaje a Tempa Records, y estaba lleno por todas partes de temas de Horsepower Productions, Hatcha y algunas más de las primeras referencias del sello. Así que mi inmersión en la escena fue a través de las grabaciones y de allí fui a las sesiones de Rinse con sus dubplates, remezlas exclusivas y CDs con temas recien grabados por los artistas para que les dieran una opinión al respecto (curiosamente lo caluroso de la recepción por parte del público). En el grime puede que sucediera algo parecido y que a partir del disco de Dizzee Rascal pudieras llegar a una escena que se movía frenéticamente en esos momentos. Y aunque siempre se nos venda que nada superó aquel disco y que aquello fue flor de un día, aquel disco surgió de aquellos aires y ese momento de cohabitación entre una y otra forma de entender la música, se prolongó bastante tiempo.
¿Y como cesa? ¿Te despiertas una mañana y al incorporarte notas que has perdido algo? ¿Se cansa la gente de ir, ir y nada más que ir sin encontrar nada? ¿Lo que antes era una experiencia se convierte ahora en una obligación cansina? ¿Se desmoraliza la música y uno se percata de que el viento no empuja el barco? Quizás sea algo que se pierde cuando todo el mundo entre en esa dinámica y resulta demasiado complejo y extenso tratar de abarcar todos los mixes, todos los dubplates, todos los CD-Rs, todos los bosquejos y las herramientas para mezclar y preferimos decantarnos por aquello en lo que podemos depositar nuestras manos, la pieza grabada en su integridad, cerrada en los círculos de los (micro)surcos del formato físico o en el peso del archivo, inalterable, alejada de toda posible sorpresa y de nuevos significados, permutaciones, conjugaciones, rendido a la rotundidad de su extensión. Quizás uno empieza a parecerse demasiado a toda la sarta de tópicos que se usan sin cesar para referirse al género, y uno se pregunta como ha dejado de ser algo para convertirse en su sombra. Antes mencionaba esa sesión con la que comencé a escuchar dubstep. Siguiendo el chascarrillo, debería ser su innovación formal lo que me hubiera deslumbrado, pero no fue así. Llegué al género en un momento en el que estaba muy cansado de otras músicas, o en el caso de aquellas que escuchaba con regularidad, en un momento de su evolución sonora en el que no tenía ninguna conexión emocional con ellas. Lo que me llamó la atención fue reconocer todas esas trazas de otros sonidos con los que me había emocionado, con los que había pasado alguna época de mi vida, y verlos, de nuevo en el presente y moviéndose en otra dirección. O el mito de la “oscuridad oscura”, “ambientes futuristas” y “angustia urbana”. Cuando todo el mundo estaba que se subía por las paredes esperando el primero de Burial y salió aquella sesión mezclada por Kode9 (otra joyita), lo que me evocó aquella música con todos sus procesos de degradación y memorias de otros tiempos no fue noche y asfalto, sino el camino que seguí desde un web café hasta el piso donde vivía entonces, para descargarlo en el ordenador de mi hermano. Casi verano, pasando por el mercado lleno de frutas, gente hablando en al menos cinco idiomas, palmeras, empedrados como suelo, cuestas, edificios antiguos, andamios, las propias sensaciones corporales, con la humedad y el sudor mezclándose con la carne palpitando y jadeando. En un artículo, Ian Penman hablando sobre el dub, usaba dos definiciones para tratar de capturar que era aquello que tanto le fascinaba. Una, sí, era el proceso artístico, el trabajo de estudio, la visión casi cubista del sonido. La otra, era la de la música donde las olas rompiendo en las playas, resonaban en el eco de las montañas, como manifestación de espiritualidad y admiración por la naturaleza desde una perspectiva rastafari. Y si quieren, toda esa imaginería tan cyberpunk, todos esos neones, todos esos espacios vacíos, son complementarios de espacios abandonados que van siendo reconquistados por la naturaleza. Y sí, yo también pensé en oscuridades y violencia escuchando a Vex’d, con la marcialidad en el avance de los breaks, su expresionismo y su virulencia, pero bueno, no son ellos precisamente los artistas más influyentes del sonido actual y hay demasiadas horas de Playstation tras algunos tópicos.
En el cada vez mayor número de críticas negativas que está comenzando a recibir Burial con su segundo disco, hay un par que sentí que quizás verbalizaban algunas de las cosas que me pasaban por la cabeza. Una comentaba que ese disco era a la vez una expansión y una contracción del sonido de Burial. Y otra hablaba, sobre como aquello que en el primer disco, quedaba apuntado, o era mostrado de forma elíptica, como un misterio que no se quiere resolver, resulta demasiado claro en el segundo, pero sólo lo muestra, no hay ningún tipo de acción o reflexión acerca de ello. O lo que es lo mismo, esas uniones tan emocionales pueden devenir en algo tan evidente que acabemos odiándolo con todas nuestras ganas. Y en cierto modo, creo que ese es el problema que tengo ahora con el dubstep. Que donde antes había muchas cosas por explorar, distintos estados de ánimo que evocar (desde la melancolía a la rabia), distintas maneras de acercarse a la realidad con un mismo sonido, sin perder el detallismo sonoro, resulta demasiado reiterativo, previsible en su desarrollo, por ejemplo, en las sesiones, o los detalles jamaicanos suenan impostados. He estado escuchando a esta gente que se está acercando al sonido del techno y aunque no lo pilláramos demasiado a la primera, creo que uno de mis productores favoritos ahora mismo es Martyn (descarguen ese mix tan cuco que tiene en una de las entradas recientes).
Con la cosa de las listas y gente recomendando cosas, al final me he decidido a escuchar a una serie de artistas a los que normalmente no daba cancha. Aquí tienen una muestra.
Es un sonido que ahora mismo me gusta, aunque se que en cuanto lo manosee mucha más gente se convertirá en un terreno bastante insufrible. Más que definirlo, acercándonos al drum’n bass, como un acercamiento al jazzstep o al techstep, un acercamiento hacia los terrenos más ambient. No creo que sea más “inteligente” o “fino” o “sensible”, pero me permite respirar y pensar de otros modos. En fin, ya veremos por donde van los tiros este 2008.
El grime se me escapó bastante y quizás el dubstep no sea tampoco el mejor ejemplo (el género se ha movido gracias al trabajo de un núcleo duro de artistas hasta lograr crear su propio público) y por eso, aparte del goce que pueda reportarme la música, me interesa el bassline (y también la escena del funky house) por poder observar, casi en tiempo real, la etapa de “scenius”. Según Brian Eno, inventor de la palabreja, “Scenius stands for the intelligence and the intuition of a whole cultural scene. It is the communal form of the concept of the genius”, algo que podemos intuir de forma muy intuitiva en estos momentos de efervescencia, donde todo el mundo con posibles puede crear un tema rutilante como respuesta a lo que escucha en los clubes, en la radio, en los mixes, donde cada uno que participa en ella cree estar aportando algo para llevarla a un estadio superior. El momento cuando las reglas no están fijadas en piedra y donde cada giro, cada pequeño cambio en un efecto o en la elección en el pad de un sinte, parece crear un mundo nuevo de posibilidades por descubrir y explorar. Uno de los primeros mixes que escuché fue uno mezclado por T2, donde pinchaba dos veces “Heartbroken”, uno en la versión que ahora tomamos por definitiva y otra que sólo mantenía el vocal y en la que el resto del arreglo electrónico era distinto. Y era igual de maravillosa que la “oficial”. Quizás sea el hecho de que sentirse parte de este estado de excitación es una experiencia maravillosa y que, una vez cesa, resulta difícil de recuperar. No resulta tan difícil encontrar comunidades, sitios y gente que tratan de acumular la mayor cantidad de documentación alrededor de un periodo dentro de un estilo musical, tratar de devolver la perspectiva completa frente a las luces demasiado incisivas que destacan detalles, personajes determinados, rellenar los huecos, conocer el nombre de aquellos temas que una vez escuchaste y que aún no has podido olvidar porque hacerlo sería como dejarlos morir, borrar cualquier prueba de su existencia. Seguramente también tiene un tanto importante de nostalgia, algo de fetichismo y algunas otras cosas que no sean tan interesantes.
En una visión demasiado abstracta del asunto, el momento de inflexión es cuando el genio colectivo cede paso a la “profundidad” y “personalidad” del genio individual. En la práctica suele ser cuando las revistas musicales especializadas hacen un reportaje y te ofrecen una guía de compras, quienes son los personajes “importantes”, etc. etc. que es cuando se formula un canon de excelencia dentro de la escena. Supongo que en la teoría ese momento es muy apropiado, porque lo que antes era conversación, alguien escuchaba un tema y le ponía tan del revés que necesitaba crear el mismo una remezcla o un tema propio, se convierte en un proceso de admiración e influencia, de reflejo en unas formas que se revisten de unos valores artísticos, el manual de estilo, las reglas del juego como pudo ser para la IDM los volúmenes del “Ambient Selected Works” de Aphex Twin, una cumbre con la que medir otros desafíos. Digo que resulta muy apropiado porque en esta versión de la “inocencia perdida” en el jardín del Edén, la llegada de gente sin conexión a la escena pero se creen los portadores de su verdad, siempre supone un cambio a peor, pero no creo que sea cierto que en ese momento es cuando surge la “autoría” donde antes se era uno más de la manada. Mi primer contacto real con el dubstep, es decir cuando decidí seguir lo que pasara en esa escena, fue descargando un par de sesiones que había colgado en su página web un programa de una radio centroeuropea. Uno de ellos era un homenaje a Tempa Records, y estaba lleno por todas partes de temas de Horsepower Productions, Hatcha y algunas más de las primeras referencias del sello. Así que mi inmersión en la escena fue a través de las grabaciones y de allí fui a las sesiones de Rinse con sus dubplates, remezlas exclusivas y CDs con temas recien grabados por los artistas para que les dieran una opinión al respecto (curiosamente lo caluroso de la recepción por parte del público). En el grime puede que sucediera algo parecido y que a partir del disco de Dizzee Rascal pudieras llegar a una escena que se movía frenéticamente en esos momentos. Y aunque siempre se nos venda que nada superó aquel disco y que aquello fue flor de un día, aquel disco surgió de aquellos aires y ese momento de cohabitación entre una y otra forma de entender la música, se prolongó bastante tiempo.
¿Y como cesa? ¿Te despiertas una mañana y al incorporarte notas que has perdido algo? ¿Se cansa la gente de ir, ir y nada más que ir sin encontrar nada? ¿Lo que antes era una experiencia se convierte ahora en una obligación cansina? ¿Se desmoraliza la música y uno se percata de que el viento no empuja el barco? Quizás sea algo que se pierde cuando todo el mundo entre en esa dinámica y resulta demasiado complejo y extenso tratar de abarcar todos los mixes, todos los dubplates, todos los CD-Rs, todos los bosquejos y las herramientas para mezclar y preferimos decantarnos por aquello en lo que podemos depositar nuestras manos, la pieza grabada en su integridad, cerrada en los círculos de los (micro)surcos del formato físico o en el peso del archivo, inalterable, alejada de toda posible sorpresa y de nuevos significados, permutaciones, conjugaciones, rendido a la rotundidad de su extensión. Quizás uno empieza a parecerse demasiado a toda la sarta de tópicos que se usan sin cesar para referirse al género, y uno se pregunta como ha dejado de ser algo para convertirse en su sombra. Antes mencionaba esa sesión con la que comencé a escuchar dubstep. Siguiendo el chascarrillo, debería ser su innovación formal lo que me hubiera deslumbrado, pero no fue así. Llegué al género en un momento en el que estaba muy cansado de otras músicas, o en el caso de aquellas que escuchaba con regularidad, en un momento de su evolución sonora en el que no tenía ninguna conexión emocional con ellas. Lo que me llamó la atención fue reconocer todas esas trazas de otros sonidos con los que me había emocionado, con los que había pasado alguna época de mi vida, y verlos, de nuevo en el presente y moviéndose en otra dirección. O el mito de la “oscuridad oscura”, “ambientes futuristas” y “angustia urbana”. Cuando todo el mundo estaba que se subía por las paredes esperando el primero de Burial y salió aquella sesión mezclada por Kode9 (otra joyita), lo que me evocó aquella música con todos sus procesos de degradación y memorias de otros tiempos no fue noche y asfalto, sino el camino que seguí desde un web café hasta el piso donde vivía entonces, para descargarlo en el ordenador de mi hermano. Casi verano, pasando por el mercado lleno de frutas, gente hablando en al menos cinco idiomas, palmeras, empedrados como suelo, cuestas, edificios antiguos, andamios, las propias sensaciones corporales, con la humedad y el sudor mezclándose con la carne palpitando y jadeando. En un artículo, Ian Penman hablando sobre el dub, usaba dos definiciones para tratar de capturar que era aquello que tanto le fascinaba. Una, sí, era el proceso artístico, el trabajo de estudio, la visión casi cubista del sonido. La otra, era la de la música donde las olas rompiendo en las playas, resonaban en el eco de las montañas, como manifestación de espiritualidad y admiración por la naturaleza desde una perspectiva rastafari. Y si quieren, toda esa imaginería tan cyberpunk, todos esos neones, todos esos espacios vacíos, son complementarios de espacios abandonados que van siendo reconquistados por la naturaleza. Y sí, yo también pensé en oscuridades y violencia escuchando a Vex’d, con la marcialidad en el avance de los breaks, su expresionismo y su virulencia, pero bueno, no son ellos precisamente los artistas más influyentes del sonido actual y hay demasiadas horas de Playstation tras algunos tópicos.
En el cada vez mayor número de críticas negativas que está comenzando a recibir Burial con su segundo disco, hay un par que sentí que quizás verbalizaban algunas de las cosas que me pasaban por la cabeza. Una comentaba que ese disco era a la vez una expansión y una contracción del sonido de Burial. Y otra hablaba, sobre como aquello que en el primer disco, quedaba apuntado, o era mostrado de forma elíptica, como un misterio que no se quiere resolver, resulta demasiado claro en el segundo, pero sólo lo muestra, no hay ningún tipo de acción o reflexión acerca de ello. O lo que es lo mismo, esas uniones tan emocionales pueden devenir en algo tan evidente que acabemos odiándolo con todas nuestras ganas. Y en cierto modo, creo que ese es el problema que tengo ahora con el dubstep. Que donde antes había muchas cosas por explorar, distintos estados de ánimo que evocar (desde la melancolía a la rabia), distintas maneras de acercarse a la realidad con un mismo sonido, sin perder el detallismo sonoro, resulta demasiado reiterativo, previsible en su desarrollo, por ejemplo, en las sesiones, o los detalles jamaicanos suenan impostados. He estado escuchando a esta gente que se está acercando al sonido del techno y aunque no lo pilláramos demasiado a la primera, creo que uno de mis productores favoritos ahora mismo es Martyn (descarguen ese mix tan cuco que tiene en una de las entradas recientes).
Con la cosa de las listas y gente recomendando cosas, al final me he decidido a escuchar a una serie de artistas a los que normalmente no daba cancha. Aquí tienen una muestra.
Es un sonido que ahora mismo me gusta, aunque se que en cuanto lo manosee mucha más gente se convertirá en un terreno bastante insufrible. Más que definirlo, acercándonos al drum’n bass, como un acercamiento al jazzstep o al techstep, un acercamiento hacia los terrenos más ambient. No creo que sea más “inteligente” o “fino” o “sensible”, pero me permite respirar y pensar de otros modos. En fin, ya veremos por donde van los tiros este 2008.
Etiquetas:
artículos largos y aburridos,
bassline house,
dubstep,
música
Violet Vector and the Lovely Lovelies
Algún sitio de internet ha elegido la tercera canción de su página de Myspace como la mejor del año. Y entrecomillando el nombre salen en los resultados de google en español siete resultados (unos 1190 en total).
http://www.myspace.com/violetvectorandthelovelylovelies
http://www.myspace.com/violetvectorandthelovelylovelies
Etiquetas:
Indie,
música,
Violet Vector and the Lovely Lovelies
Here come the warm jets (XIV)
Popjustice (UK)
Albums:
1. Private “My Secret Lover”
2. Dragonette “Galore”
3. Girls Aloud “Tangled Up”
4. Britney Spears “Blackout”
5. Rihanna “Good Girl Gone Bad”
6. Sugababes“Change”
7. Robyn “S/T”
8. Roisin“Overpowered”
9. Mark Ronson “Version”
10. Feist “The Reminder”
Singles:
1With Every Heartbeat - Robyn feat Kleerup
2 Call the Shots - Girls Aloud
3 Umbrella - Rihanna
4 About You Now - Sugababes
5 Song 4 Mutya - Mutya & Groove Armada
6 Beautiful Liar (Freemasons Mix) - Beyonce & Shakira
7 Bleeding Love - Leona Lewis
8 Today the Sun’s on Us - Sophie Ellis Bextor
9 Take It Like a Man - Dragonette
10 Gimme More - Britney Spears
11. La Musique - Riot In Begium
12. Uninvited – Freemasons feat Bailey Tzuke
13. She’s Madonna - Robbie Williams
14. Valerie Mark Ronson feat Amy Winehouse
15. Fluorescent Adolescent – Arctic Monkeys
16. Acceptable In The 80s - Calvin Harris
17. Tears Dry On Their Own – Amy Winehouse
18. Fantastic 6 – Alphabeat
19. Some Kinda Rush – Booty Luv
20. Golden Skans – Klaxons
21. Overpowered – Roisin Murphy
22. The Way I Are – Timbaland feat Keri Hilson
23. Foundations – Kate Nash
24. DANCE – Justice
25. Secret Sunday Lover – Ali Love
26. Potential Break-Up Song – Aly & AJ
27. All My Friends – LCD Soundsystem
28. I Want Your Soul – Armand Van Helden
29. Circulate - Rex The Dog
30. You Know I’m No Good – Amy Winehouse
31. Catch You – Sophie Ellis Bextor
32. Sexy! No No No - Girls Aloud
33. No More Conversations Freeform Five
34. Stop Me Mark Ronson feat Daniel Merriweather
35. The Girls – Calvin Harris
36. Merrymaking At My Place – Calvin Harris
37. Tony The Beat – The Sounds
38. Let Me Know – Roisin Murphy
39. Back To Black – Amy Winehouse
40. 2 Hearts – Kylie Minogue
41. Rock & Roll – Remi Nicole
42. Don’t Mess With My Man – Booty Luv
43. Standing in the Way of Control - Gossip
44. I Get Around – Dragonette
45. Rule The World - Take That
46. Ain’t No Party – Orson
47. No One – Alicia Keys
48. Makes Me Wonder - Maroon 5
49. Stronger – Kanye West
50. 1234 – Feist
51. Jimmy – MIA
52. North American Scum – LCD Soundsystem
53. It’s All True – Tracey Thorn
54. Read My Mind – The Killers
55. Early Winter – Gwen Stefani
56. Soulmate – Natasha Bedingfield
57. Proper Education – Eric Prydz vs Pink Floyd
58. Too Little Too Late – Jojo
59. Dignity – Hilary Duff
60. A Place In My Heart – David Jordan
61. Girlfriend – Avril Lavigne
62. Chelsea – Stefy
63. NYC Beat – Armand Van Helden
64. What Am I Fighting For – Unklejam
65. Apologise – Timbaland feat One Republic
66. Here (In Your Arms) – Hellogoodbye
67. Late Night Session – Ali Love
68. Not Over Yet – Klaxons
69. Touch Me Like That – Dannii Minogue vs Jason Nevins
70. Bluebells – Patrick Wolf
71. She’s My Man – Scissor Sisters
72. Shine – Booty Love
73. Give It To Me – Timbaland feat Nelly & Justin
74. The Magic Position – Patrick Wolf
75. Stay Up Forever – Chungking
76. What Goes Around Comes Around – Justin Timberlake
77. Lovestoned – Justin Timberlake
78. One More Chance – Candie Payne
79. Me & My Imagination - Sophie Ellis Bextor
80. Earth Intruders – Bjork
81. Lipgloss – Lil’ Mama
82. Baby Love – Nicole Scherzinger
83. Luv Ya – Unklejam
84. B-Boy Baby – Mutya Buena
85. Take Control – Amerie
86. Beside You – Ben Bills
87. Real Girl – Mutya Buena
88. A Bad Dream – Keane
89. Muzzle Number 1 – The Whip
90. A Public Affair – Jessica Simpson
91. Ruby – Kaiser Chiefs
92. Gotta Work – Amerie
93. Stereo – Unklejam
94. Chick Fit – All Saints
95. Babies – Natasha Bedingfield
96. Unappreciated – Cherish
97. Happy Endings – Mika
98. It’s The Beat – Simian Mobile Disco
99. Walk This Way – Sugababes vs Girls Aloud
100. Beautiful Girls – Sean Kingston……….
Textura
TOP 20 ALBUMS
01. Skull Disco: Soundboy Punishments (Skull Disco)
02. Burial: Untrue (Hyperdub)
03. Strategy: Future Rock (kranky)
04. Stars Of The Lid: And Their Refinement of the Decline (kranky)
05. Slow Six: Private Time in Public Places (Western Vinyl)
06. Cinematic Orchestra: Ma Fleur (Ninja Tune)
07. Pinch: Underwater Dancehall (Tectonic)
08. Deepchord Presents Echospace: The Coldest Season (Modern Love)
09. The Balustrade Ensemble: Capsules (Dynamophone)
10. Kiln: Dusker (Ghostly)
11. Portable: Powers Of Ten (Süd)
12. Terrence Dixon: Train of Thought (Yore)
13. Colleen: Les Ondes Silencieuses (Leaf)
14. Slow Dancing Society: The Sound Of Lights When Dim (Hidden Shoal)
15. RF & Lili De La Mora: Eleven Continents (Rowing At Sea / Time Release)
16. Slow Six: Nor'easter (New Albion)
17. The Field: From Here We Go Sublime (Kompakt)
18. Pole: Steingarten (~scape)
19. Erdem Helvacioglu: Altered Realities (New Albion)
20. Do Make Say Think: You, You're a History in Rust (Constellation)
30 HONOURABLE MENTIONS
21. Glen Porter: Something Glue (Inner Current)
22. Take: Earthtones & Concrete (Inner Current)
23. R/R Coseboom: Beneath Trembling Lanterns (Dynamophone)
24. Marissa Nadler: Songs III: Bird On The Water (Kemado)
25. Cokiyu: Mirror Flake (Flau)
26. Sawako: Madoromi (Anticipate)
27. People Press Play: People Press Play (Morr Music)
28. Slow Dancing Society: The Slow and Steady Winter (Hidden Shoal)
29. Quosp: Soundscapes 1 (U-Cover)
30. Robin Guthrie / Harold Budd: Before The Day Breaks / After The Night Falls (Darla)
31. Pornopop: And The Slow Songs About the Dead Calm in Your Arms
(Dynamophone)
32. Morgan Packard: Airships Fill The Sky (Anticipate)
33. Dartriix: Dartriix (Op.disc)
34. Dominik Eulberg: Bionic (Cocoon)
35. Charlemagne Palestine: A Sweet Quasimodo Between Black Vampire Butterflies… (Cold Blue)
36. K. Leimer: Useless Lesson (Palace of Lights)
37. Formication: Untitled Wasdale Recordings (Harmful Records)
38. edIT: Certified Air Raid Material (Alpha Pup)
39. Mole Harness: Out of the Walled Pathway (Stray Dog Army)
40. Prefuse 73: Preparations (Warp)
41. Trentemøller: Chronicles (Audiomatique)
42. The Postmarks: The Postmarks (Unfiltered)
43. Akira Kosemura: It's On Everything (Someone Good)
44. Manual: Lost Days, Open Skies and Streaming Tides (Darla)
45. A Sunny Day In Glasgow: Scribble Mural Comic Journal (Notenuf)
46. Morning Recordings: Welcome Kinetic (Loose Thread)
47. Pluramon: The Monstrous Surplus (Karaoke Kalk)
48. Geoff Mullen: Armory Radio (Barge)
49. Klimek: Dedications (Anticipate)
50. OK Ikumi: Spirits (Blue Bell)
TOP 20 EPS/SINGLES
01. Cortney Tidwell / Ewan Pearson: Don't Let The Stars Keep Us Tangled Up (Ever)
02. Gui Boratto: Chromophobia (Remixe Part 2) (Kompakt)
03. Bodycode: A Document of an American Past (Yore)
04. Apparat: Holdon (Shitkatapult)
05. Rusuden: Fe IX/X 171 A (Soho Six)
06. Rick Wade: Night of the Living Deep (Yore)
07. Rick Wade: Night Tactics (Yore)
08. Lullaby League: Cantus (Dynamophone)
09. Colour Kane: A Taste Of (Hidden Shoal)
10. Strategy: Pacific Agenda (Dreck)
11. School Of Seven Bells: Face To Face On High Places (Radium / Table of the Elements)
12. Andy Vaz: Humanization (Yore)
13. Basic Unit: Fedass (Fine Art)
14. Taylor Deupree: Landing (ROOM 40)
15. DJ C: Body Work (Community Library)
16. Ghislain Poirier: La Ronde EP (Musique Large)
17. Ateleia: Nightly (Radium / Table of the Elements)
18. Tim Hecker: Norberg (ROOM 40)
19. Andy Stott: The Massacre EP (Modern Love)
20. Claro Intelecto: Warehouse Sessions Volume 4 (Modern Love)
Albums:
1. Private “My Secret Lover”
2. Dragonette “Galore”
3. Girls Aloud “Tangled Up”
4. Britney Spears “Blackout”
5. Rihanna “Good Girl Gone Bad”
6. Sugababes“Change”
7. Robyn “S/T”
8. Roisin“Overpowered”
9. Mark Ronson “Version”
10. Feist “The Reminder”
Singles:
1With Every Heartbeat - Robyn feat Kleerup
2 Call the Shots - Girls Aloud
3 Umbrella - Rihanna
4 About You Now - Sugababes
5 Song 4 Mutya - Mutya & Groove Armada
6 Beautiful Liar (Freemasons Mix) - Beyonce & Shakira
7 Bleeding Love - Leona Lewis
8 Today the Sun’s on Us - Sophie Ellis Bextor
9 Take It Like a Man - Dragonette
10 Gimme More - Britney Spears
11. La Musique - Riot In Begium
12. Uninvited – Freemasons feat Bailey Tzuke
13. She’s Madonna - Robbie Williams
14. Valerie Mark Ronson feat Amy Winehouse
15. Fluorescent Adolescent – Arctic Monkeys
16. Acceptable In The 80s - Calvin Harris
17. Tears Dry On Their Own – Amy Winehouse
18. Fantastic 6 – Alphabeat
19. Some Kinda Rush – Booty Luv
20. Golden Skans – Klaxons
21. Overpowered – Roisin Murphy
22. The Way I Are – Timbaland feat Keri Hilson
23. Foundations – Kate Nash
24. DANCE – Justice
25. Secret Sunday Lover – Ali Love
26. Potential Break-Up Song – Aly & AJ
27. All My Friends – LCD Soundsystem
28. I Want Your Soul – Armand Van Helden
29. Circulate - Rex The Dog
30. You Know I’m No Good – Amy Winehouse
31. Catch You – Sophie Ellis Bextor
32. Sexy! No No No - Girls Aloud
33. No More Conversations Freeform Five
34. Stop Me Mark Ronson feat Daniel Merriweather
35. The Girls – Calvin Harris
36. Merrymaking At My Place – Calvin Harris
37. Tony The Beat – The Sounds
38. Let Me Know – Roisin Murphy
39. Back To Black – Amy Winehouse
40. 2 Hearts – Kylie Minogue
41. Rock & Roll – Remi Nicole
42. Don’t Mess With My Man – Booty Luv
43. Standing in the Way of Control - Gossip
44. I Get Around – Dragonette
45. Rule The World - Take That
46. Ain’t No Party – Orson
47. No One – Alicia Keys
48. Makes Me Wonder - Maroon 5
49. Stronger – Kanye West
50. 1234 – Feist
51. Jimmy – MIA
52. North American Scum – LCD Soundsystem
53. It’s All True – Tracey Thorn
54. Read My Mind – The Killers
55. Early Winter – Gwen Stefani
56. Soulmate – Natasha Bedingfield
57. Proper Education – Eric Prydz vs Pink Floyd
58. Too Little Too Late – Jojo
59. Dignity – Hilary Duff
60. A Place In My Heart – David Jordan
61. Girlfriend – Avril Lavigne
62. Chelsea – Stefy
63. NYC Beat – Armand Van Helden
64. What Am I Fighting For – Unklejam
65. Apologise – Timbaland feat One Republic
66. Here (In Your Arms) – Hellogoodbye
67. Late Night Session – Ali Love
68. Not Over Yet – Klaxons
69. Touch Me Like That – Dannii Minogue vs Jason Nevins
70. Bluebells – Patrick Wolf
71. She’s My Man – Scissor Sisters
72. Shine – Booty Love
73. Give It To Me – Timbaland feat Nelly & Justin
74. The Magic Position – Patrick Wolf
75. Stay Up Forever – Chungking
76. What Goes Around Comes Around – Justin Timberlake
77. Lovestoned – Justin Timberlake
78. One More Chance – Candie Payne
79. Me & My Imagination - Sophie Ellis Bextor
80. Earth Intruders – Bjork
81. Lipgloss – Lil’ Mama
82. Baby Love – Nicole Scherzinger
83. Luv Ya – Unklejam
84. B-Boy Baby – Mutya Buena
85. Take Control – Amerie
86. Beside You – Ben Bills
87. Real Girl – Mutya Buena
88. A Bad Dream – Keane
89. Muzzle Number 1 – The Whip
90. A Public Affair – Jessica Simpson
91. Ruby – Kaiser Chiefs
92. Gotta Work – Amerie
93. Stereo – Unklejam
94. Chick Fit – All Saints
95. Babies – Natasha Bedingfield
96. Unappreciated – Cherish
97. Happy Endings – Mika
98. It’s The Beat – Simian Mobile Disco
99. Walk This Way – Sugababes vs Girls Aloud
100. Beautiful Girls – Sean Kingston……….
Textura
TOP 20 ALBUMS
01. Skull Disco: Soundboy Punishments (Skull Disco)
02. Burial: Untrue (Hyperdub)
03. Strategy: Future Rock (kranky)
04. Stars Of The Lid: And Their Refinement of the Decline (kranky)
05. Slow Six: Private Time in Public Places (Western Vinyl)
06. Cinematic Orchestra: Ma Fleur (Ninja Tune)
07. Pinch: Underwater Dancehall (Tectonic)
08. Deepchord Presents Echospace: The Coldest Season (Modern Love)
09. The Balustrade Ensemble: Capsules (Dynamophone)
10. Kiln: Dusker (Ghostly)
11. Portable: Powers Of Ten (Süd)
12. Terrence Dixon: Train of Thought (Yore)
13. Colleen: Les Ondes Silencieuses (Leaf)
14. Slow Dancing Society: The Sound Of Lights When Dim (Hidden Shoal)
15. RF & Lili De La Mora: Eleven Continents (Rowing At Sea / Time Release)
16. Slow Six: Nor'easter (New Albion)
17. The Field: From Here We Go Sublime (Kompakt)
18. Pole: Steingarten (~scape)
19. Erdem Helvacioglu: Altered Realities (New Albion)
20. Do Make Say Think: You, You're a History in Rust (Constellation)
30 HONOURABLE MENTIONS
21. Glen Porter: Something Glue (Inner Current)
22. Take: Earthtones & Concrete (Inner Current)
23. R/R Coseboom: Beneath Trembling Lanterns (Dynamophone)
24. Marissa Nadler: Songs III: Bird On The Water (Kemado)
25. Cokiyu: Mirror Flake (Flau)
26. Sawako: Madoromi (Anticipate)
27. People Press Play: People Press Play (Morr Music)
28. Slow Dancing Society: The Slow and Steady Winter (Hidden Shoal)
29. Quosp: Soundscapes 1 (U-Cover)
30. Robin Guthrie / Harold Budd: Before The Day Breaks / After The Night Falls (Darla)
31. Pornopop: And The Slow Songs About the Dead Calm in Your Arms
(Dynamophone)
32. Morgan Packard: Airships Fill The Sky (Anticipate)
33. Dartriix: Dartriix (Op.disc)
34. Dominik Eulberg: Bionic (Cocoon)
35. Charlemagne Palestine: A Sweet Quasimodo Between Black Vampire Butterflies… (Cold Blue)
36. K. Leimer: Useless Lesson (Palace of Lights)
37. Formication: Untitled Wasdale Recordings (Harmful Records)
38. edIT: Certified Air Raid Material (Alpha Pup)
39. Mole Harness: Out of the Walled Pathway (Stray Dog Army)
40. Prefuse 73: Preparations (Warp)
41. Trentemøller: Chronicles (Audiomatique)
42. The Postmarks: The Postmarks (Unfiltered)
43. Akira Kosemura: It's On Everything (Someone Good)
44. Manual: Lost Days, Open Skies and Streaming Tides (Darla)
45. A Sunny Day In Glasgow: Scribble Mural Comic Journal (Notenuf)
46. Morning Recordings: Welcome Kinetic (Loose Thread)
47. Pluramon: The Monstrous Surplus (Karaoke Kalk)
48. Geoff Mullen: Armory Radio (Barge)
49. Klimek: Dedications (Anticipate)
50. OK Ikumi: Spirits (Blue Bell)
TOP 20 EPS/SINGLES
01. Cortney Tidwell / Ewan Pearson: Don't Let The Stars Keep Us Tangled Up (Ever)
02. Gui Boratto: Chromophobia (Remixe Part 2) (Kompakt)
03. Bodycode: A Document of an American Past (Yore)
04. Apparat: Holdon (Shitkatapult)
05. Rusuden: Fe IX/X 171 A (Soho Six)
06. Rick Wade: Night of the Living Deep (Yore)
07. Rick Wade: Night Tactics (Yore)
08. Lullaby League: Cantus (Dynamophone)
09. Colour Kane: A Taste Of (Hidden Shoal)
10. Strategy: Pacific Agenda (Dreck)
11. School Of Seven Bells: Face To Face On High Places (Radium / Table of the Elements)
12. Andy Vaz: Humanization (Yore)
13. Basic Unit: Fedass (Fine Art)
14. Taylor Deupree: Landing (ROOM 40)
15. DJ C: Body Work (Community Library)
16. Ghislain Poirier: La Ronde EP (Musique Large)
17. Ateleia: Nightly (Radium / Table of the Elements)
18. Tim Hecker: Norberg (ROOM 40)
19. Andy Stott: The Massacre EP (Modern Love)
20. Claro Intelecto: Warehouse Sessions Volume 4 (Modern Love)
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