miércoles, 3 de octubre de 2007

Ayer escuchando el disco de Skepta (“Greatest Hits”,2007), me llamó la atención el elemento recurrente de incluir cosas que pertenecen a su vida e historia dentro de la música. Quiero decir, en el mundo del hip hop es algo relativamente normal que quien rapea sea el narrador de su propia historia, o que un disco muestre su historia desde la vida en el barrio hasta el triunfo como artista. Aquí, aparte de eso, y las continuas menciones a otros nombres como Wiley o Dizzee, hay, p.ej., una canción que habla sobre su relación con su novia, llamadas a horas intempestivas tras los conciertos, peleas donde uno se marcha y desearía volver para hacer las paces, etc. o esa maravillosa, donde le dice a su madre que la quiere. Pero también grabaciones, digamos “de campo”, donde aparece él. En “Ayai Napa Skit” es una conversación con un habitante local, de la “Ibiza urban”. En otro tema, cuando quiere mostrar como machacó a todos los MCs que se le pusieron por delante, cuela una grabación cochambrosa con todo el ruido del público convirtiéndola en puro ruido blanco de él actuando en una noche en el Sidewinder. En otro tema hay grabaciones de sonidos de un estadio de fútbol. En lo musical, hay algún tema especialmente memorable, pero en esta segunda escucha todavía no me he enamorado de la música.

Sad sad news

Haley Paige
1981-2007

lunes, 1 de octubre de 2007

Este blog lleva ocho meses activo y sigue siendo igual de feo (y de malo). ¿Sugerencias al respecto? Letra más gorda, grande y clara, más “user friendly”, posts más largos, más opinión, menos posts basura, más de ellos, más fotos, metete las fotos donde te quepan, queremos verte haciendo crítica y fracasando lamentablemente en ello,… No digo que piense aceptar todas las sugerencias, pero seguramente este blog va a cambiar durante los próximos meses, esperemos mejorar de este modo.
¿Y ahora tengo que volver a comprármelo?

Esto casi tiene gracia

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Noticias desde Kanyelandia

Este video del sr. West llamando a los hombres de Timbaland para que le solucionen un problema en la base de “Stronger” es bastante interesante de ver. Sobre todo porque en una habitación tan pequeña no parece que hubiera un gran choque de egos.

Por cierto, el tipo de la gorra roja es el compositor de “My Love” de Justin Timberlake (y de casi todos los prodigiosos sonidos de sinte que escuchen recientemente en la producción de Timbo).

Además Kanye expande su universo (esta vez como tastemaker) haciéndose blogger.



Desde luego su ciudad mucho mejor que my town.
Sorpresa sorprendente. Devendra Banhart recomienda cinco discos para los lectores del New York Times. Uno de los factores diferenciales del free folk es el de admitir una cultura de coleccionista de vinilo. Frente a un uso cada vez más estrecho de las influencias por parte de la crítica – tipo: “este hombre condensa todos los hallazgos de John Fahey y Bert Jansch” ¿Significa eso que ya no hay que comprar los discos de aquellos – resulta cuando menos refrescante, cuando menos más realista, que una serie de artistas muestren su gusto y reverencia por artistas no canonizados. Y además en el caso de que los discos de la nueva generación te dejaran indiferente, siempre podías buscar aquellos y encontrar sorpresas.

Claro, esto tiene otras implicaciones. El mostrar un capital cultural como artistas puede generar recelos y convertirlos en meros artesanos post-modernos que se dedican a copiar esto y aquello para construir sus discos. Pero también, que sean los gustos de artistas los que acaben siendo canonizados, al menos temporalmente y modifiquen la idea que tenemos sobre un determinado género musical. Es decir, si la crítica dibuja el folk con esos palos: John Fahey, Bert Jansch, Incredible String Band, etc., el nuevo mapa se convierte en: Vashti Bunyan, el tropicalismo, etc. Esto es un camino de doble sentido: al ser los artistas mejor informados del nuevo orden, ellos mismos se mitifican, mientras se convierten en patrocinadores de los artistas que les influenciaron.Lo que sucede es que hay un factor casi desmitificador. El coleccionismo (de vinilo) favorece el citar artistas oscuros o ediciones carísimas de ver, mientras que algunos de estos artistas se dedican a hacer textos para las reediciones, o incluso, las hacen desde sus propios sellos. O participan directamente en los discos de regreso de esta gente.

En cualquier caso, lo que uno venía a decir es que esta vez ya me los conocía todos. A Eduardo Mateo ya lo venía recomendando de forma mucho más efectiva (y afectiva) Juana Molina desde hace tiempos. Aquí tienen un tema del disco mencionado aunque su etapa con El Kinto o Totem también resulta muy interesante (y más pop).

Aunque esté bien y obligue a replantearse muchas ideas preconcebidas sobre la música latinoamericana y tener que empezar a hablar de candombe.Pero, las otras recomendaciones. Parecen agotadas y casi paródicas, como si Devendra Banhart ya simplemente fuera el músico guay por excelencia. High On Fire en lugar de Om, M.I.A. o Liars. O recomendar el último de R. Kelly. ¿Qué clase de zumbado recomienda a R. Kelly?